Fiestas y tradiciones

ROSARIO DE LAS VACAS.

Esta tradición, tiene como origen el punto 19 del Reglamento del Libro de Actas para el uso de la Junta Conservadora de la Vacada. En dicho punto se especifica; “Que en memoria del Establecimiento de la Sociedad, tenga esta todos los años en la tarde del 15 de Agosto de cada uno, Rosario Cantado, el que deberán concurrir todos los Yndividuos, yendo desde la Parroquia á la Hermita de San Miguel ó San Martín, pidiendo al Señor por las necesidades de la Iglesia y del Estado, y por los Bienhechores del Pueblo”.

Este reglamento, establecía la forma de proceder para el sostenimiento de una Sociedad, creada con la compra de unas reses y cuyo fin era  sortearlas entre lo  ajamileños  más desfavorecidos, en su punto segundo entre otras cosas decía; “Procurando se haga el sorteo con toda legalidad entrando á jugar la suerte todos los vecinos y viudas vecinas, que no tengan por si para comprarlas”. Quedando la propiedad en los benefactores los Sres. Comisario General de Cruzada y Colector General de Espolios   y el usufructo en los agraciados por el sorteo.

No nos vamos a extender más en dicho reglamento, que se puede ver completo en el libro Recuerdos de Ajamil, pero si recordar, que en su punto tercero dice;”El sorteo se hará de modo que á cada vecino y vecina toque una becerra”. Este sentido filantrópico de estos benefactores ajamileños y esta preocupación por sus paisanos es digna de resaltar.

Todo esto sirve de origen a esta curiosa tradición, que sólo se suspendió por un breve periodo de tiempo cuando la ermita de San Martín amenazaba ruina.

Su reconstrucción por el pueblo dio paso a su recuperación, y así en 2001, volvían a oírse conjuntamente cencerros, rezos de Rosario, y algún que otro mujido y carrera detrás de alguna vaca rebelde, que había olvidado el camino a la Ermita de San Martín, así como, podían verse entremezclada a la Virgen de la Asunción en su día de Procesión, con sus recuperadas vacas. Una vez en la Ermita, ellas continuaban su romería particular al monte, y los feligreses después de una misa en la Ermita bajo los atentos ojos de San Martín y la Virgen del Pilar, regresaban para posteriormente disfrutar de una comida de hermandad, el pueblo entero.

Rosario de las vacas

LA ENRAMADA.

 La enramada es una tradición muy común en toda la sierra camerana que se práctica desde tiempos inmemoriales, probablemente anteriores al cristianismo, y que tenía que ver en nuestra cultura occidental, con los antiguos dioses mitológicos creadores de vida Artemio o Artemisa, diosa de la fecundidad, la eclosión de la primavera ese espectáculo de vida es en primer lugar la madre Tierra en la agricultura y, luego como eje vertebrador de esta tradición la Mujer en la reproducción humana. Se rendía pues culto a la fecundidad en general, sentimientos estos que calaron de forma profunda en los pueblos dominados por Roma, y quien sabe si la procedencia celta no tenía antecedentes anteriores en el mismo sentido.

Lo que si conocemos es que el elemento fundamental en el espacio europeo, fue el vegetal (arbustos, flores, ramas de diversos árboles e incluso árboles enteros.

La conversión al cristianismo de estas manifestaciones enlazan según José Luis González Sánchez, con la Pascua de la Resurrección (Pascua Florida) el mes de Mayo como Mes de las Flores y homenaje a la Virgen; el signo de la Cruz se recubrirá también de ellas, y pasaron a las fiestas con las enramadas  a nuestros pueblos cameranos. El cristianismo traslada este culto a la fecundidad por el más sutil de la feminidad (la Virgen) y que en la tradición de la enramada servirá como promesa de matrimonio ante la mujer deseada, y como vehículo social de la misma.

En la actualidad los mozos del pueblo ponen en la madrugada del domingo en que se celebran las fiestas en honor a San Cristóbal, el 10 de julio, unas ramas de chopo en todos los balcones de las casas, que servirán de salvoconducto y excusa a los mozos para esa misma tarde poder entrar en las casas  y recibir pago pecuniario por la ofrenda, además del correspondiente licor y pastas para todos los mozos. Se coloca la rama en todos los balcones de las casas, y… ¡ay del que no apoquine! 

Anteriormente era en las casa de las muchachas casaderas, y cada mozo se preocupaba de ponerlo en el de su amada, y algunos sostienen que hace muchos, muchos años, el tipo de rama que se colocaba e incluso el tamaño, era un código que permitía saber el punto en el que estaba la relación de la pareja. De cualquier forma era el único día del año, que el mozo podía entrar en la casa de la moza sin recibir cuando menos un buen coscorrón por parte del patriarca de la casa.

Ejemplo de estas promesas de matrimonio y como vehículo social que permitía hechos desinhibidos que de otra forma no serían admisibles, tenemos los mandamientos que se cantaban a las mozas y que están detallados en el libro Recuerdos de Ajamil.

 LAS SIETE PIEDRECITAS.

Esta es una tradición ya perdida, pero que desde aquí lanzamos una propuesta para recuperarla.

La retomamos tal como está descrita en el libro Recuerdos de Ajamil y tal como nos fue contada, pues creemos que no se puede mejorar la descripción.

“El día en que resucitaba Dios, durante el Sábado de Gloria, cuando tocaban las campanas, salíamos de casa si estábamos en casa, o de misa si estábamos en misa, y

recogíamos de la calle siete piedrecitas; aquellas piedrecitas las teníamos luego en casa bien guardaditas, como si fuera dinero, o más que el dinero. Luego, cuando había una tormenta muy fuerte, cada uno lanzaba una piedrecita a la calle, o dos, si la tormenta era muy larga. Pero había que tener cuidado, por si te quedabas sin ellas, estaban contaditas como azafrán. Aquello lo hacíamos los niños y también las personas mayores, aún con más devoción, que para eso eran mayores.”

EL BOLLO DE SAN CRISTOBAL

En honor del patrón de la localidad se celebran las fiestas el 10 de julio, manteniendo la tradición de entregar un bollo de pan y vino a todos los visitantes que se acercan ese día.

El origen de esta tradición nos es completamente desconocido y sólo podemos hacer conjeturas, si que sabemos que se ha mantenido desde tiempos inmemoriales y que tiene muchas coincidencias con otras parecidas de localidades diversas, e incluso muy separadas en la distancia.

Nos podemos plantear que tienen en común, y la respuesta podría ser agradecimiento, un agradecimiento al patrón protector de la localidad. Y la siguiente pregunta lógica es…agradecimiento ¿por qué? La respuesta nos la podría dar, y nos movemos en el terreno de la conjetura, tradiciones similares y con origen conocido como pueda ser la del valle cercano del Cidacos del pan y queso de Quel, o más lejanas a lo largo de toda la geografía peninsular. Y es, agradecimiento por ser salvados de la peste, la respuesta común a todas ellas.

Diversos autores como Saturnino Ruiz de Loizaga han hablado de la impronta que dejó en la sociedad del XIV la peste negra del 1348 y las siguientes que se sucedieron periódicamente hasta su desaparición del continente europeo en 1720, y no es difícil imaginarlo pues la muerte nos aparece como tema recurrente y cotidiano en el arte y la literatura de la época. Durante estos años que aparecían y desaparecían los brotes provocando una gran mortandad y diversos problemas sociales y económicos, entre otras medidas desesperadas, la de la intercesión al santo patrón surge como clara.

Por tanto zonas que sufrieron esa maldición en menor medida frente a las colindantes más castigadas, (conocemos la incidencia de la de 1348 la más virulenta), en la merindad de Estella, superior al 70 por 100 frente a nuestra zona que fue del 20. No es difícil imaginar que se sintieran agradecidas a la protección de su patrón, reafirmando en estas tradiciones recurrentes en diversas localidades, dicha deuda de vida. En cualquier caso, no tenemos ningún documento que permita de forma rigurosa asegurar nada y nos movemos únicamente en el terreno de la especulación y conjetura.  

Recopilación de datos realizada por Chomin Hernán y Alicia Martínez.

FIESTAS

Las fiestas patronales se celebran en torno al día de San Cristóbal, 10 de julio. En la víspera, los mozos adornan las ventanas de las muchachas solteras con ramas y les dan la ronda. Son las canciones de la "enramada". El día de la fiesta se reparte un bollo de pan bendecido y vino.

El 15 de agosto se celebra la festividad de La Virgen.

Contacto

Pl. Eusebio Pablo Muela, 1, 26133 Ajamil, La Rioja
Teléfono: 941 46 40 06
E-mail:  aytodeajamildecameros@gmail.com